Mahdi al-Mashat, jefe del Consejo Político Supremo de Yemen, rechazó categóricamente las acusaciones saudíes de que Yemen atacó La Meca, calificando tales alegaciones como un intento desesperado de movilizar a las poblaciones musulmanas contra Yemen y de desviar la atención de lo que describió como el propio historial de Arabia Saudí respecto a los lugares sagrados del islam.
Al-Mashat declaró que los pueblos árabes y musulmanes son cada vez más conscientes de la «realidad del régimen saudí», y acusó a Riad de haber vulnerado la santidad de la Kaaba, del Corán y de los dos lugares más sagrados del islam, al tiempo que utiliza la riqueza de la nación musulmana para sus propios fines.
Afirmó que el pueblo yemení figura entre los defensores más devotos de los lugares sagrados del islam, señalando que los yemeníes están dispuestos a sacrificarse en defensa de la Gran Mezquita de La Meca. Asimismo, destacó el apoyo declarado de Yemen a la mezquita de Al-Aqsa, describiéndolo como parte del mismo compromiso de defender los lugares sagrados islámicos.
Según Al-Mashat, los yemeníes han salido repetidamente a las calles para protestar contra lo que perciben como ofensas a los elementos sagrados del islam, incluidos el Corán, el profeta Muhammad, La Meca y la mezquita de Al-Aqsa.
Argumentó que, en lugar de acusar a Yemen, el gobierno saudí debería haber movilizado a la opinión pública musulmana cuando el expresidente estadounidense Donald Trump fue acusado de representar la Kaaba de una manera que, según Al-Mashat, resultaba incompatible con su santidad religiosa.
Al-Mashat formuló además otra acusación relacionada con Jeffrey Epstein, afirmando que la parte que entregó el revestimiento de la Kaaba a Epstein era la misma que ahora ataca La Meca y otros lugares sagrados del islam.
El funcionario yemení señaló que las acusaciones de Arabia Saudí lograban convencer cada vez menos a las poblaciones árabes y musulmanas. Comparó las últimas alegaciones sobre La Meca con declaraciones saudíes anteriores acerca de amenazas a la navegación marítima internacional, argumentando que tales afirmaciones tampoco habían logrado ganar credibilidad entre los pueblos de la región.
Fuente: Al Manar
