Pakistán ha intensificado sus esfuerzos diplomáticos para reducir la escalada de la creciente crisis en el Estrecho de Ormuz, instando a todas las partes involucradas en la intensificación del enfrentamiento militar entre EEUU e Irán a ejercer la máxima moderación y priorizar la seguridad de la navegación internacional.
En un comunicado oficial emitido el jueves, el Ministerio de Relaciones Exteriores de Pakistán expresó su firme esperanza de un pronto retorno a la normalidad en esta estratégica vía marítima, haciendo hincapié en la importancia crucial de garantizar un tránsito marítimo seguro. El ministerio hizo un llamamiento explícito a todas las partes a abstenerse de cualquier acción que pueda socavar aún más la frágil paz regional.
Afirmando que los conflictos no pueden resolverse por la vía militar, Islamabad reiteró que «no hay alternativa al diálogo y la diplomacia» para alcanzar los objetivos comunes de paz y estabilidad. «Todas las disputas solo pueden resolverse mediante el diálogo en la mesa de negociación», subrayó el ministerio, condenando claramente el ciclo actual de ataques aéreos y represalias.
Un elemento central de la visión diplomática de Pakistán sigue siendo el Memorando de Entendimiento (MOU) mediado por Islamabad y firmado el mes pasado entre Washington y Teherán. El Ministerio de Relaciones Exteriores describió el acuerdo como un “marco sólido para promover la paz y el respeto mutuo”, y se comprometió a seguir alentando a ambas partes a poner fin a las hostilidades y reanudar las negociaciones técnicas, a pesar de los importantes desafíos que actualmente ponen a prueba el acuerdo.
“Hemos continuado colaborando activamente con las partes clave para apoyar los esfuerzos de desescalada y el diálogo”, añadió el comunicado, subrayando la persistente diplomacia itinerante de Pakistán en el contexto de los incesantes ataques aéreos estadounidenses contra sitios del sur de Irán y la implacable represalia de Teherán contra los activos militares estadounidenses en toda la región.
Gracias a su posición privilegiada como mediador y su proximidad geográfica a la crisis en desarrollo, Pakistán reafirmó su compromiso de cerrar la creciente brecha entre los dos adversarios, insistiendo en que la diplomacia sigue siendo la única vía viable para salir de una confrontación en escalada que ahora amenaza con perturbar el suministro energético mundial y la estabilidad regional.
La última declaración de Islamabad se produce mientras el Comando Central de EEUU continúa su campaña aérea contra objetivos iraníes, y Teherán ha cerrado oficialmente el estrecho de Ormuz en respuesta a lo que califica como violaciones de su soberanía e integridad territorial.
Fuente: Diversas
