Informes de inteligencia estadounidenses indican que la presidenta interina de Venezuela, Delcy Rodríguez, resiste la presión de Washington para realinear las alianzas internacionales del país.
Estas evaluaciones han generado dudas sobre si Rodríguez cumplirá plenamente con las exigencias de Washington de romper lazos con Irán, China y Rusia.
Venezuela, que alberga algunas de las mayores reservas probadas de petróleo del mundo, se ha convertido en un elemento central de la campaña de presión de Washington para frenar la influencia de las potencias rivales en el hemisferio occidental.
Trump ha exigido repetidamente que Caracas expulse a diplomáticos y asesores de países aliados.
Representantes de los tres países asistieron a la juramentación de Rodríguez a principios de este mes, tras la agresión estadounidense en el país que condujo al secuestro del presidente Nicolás Maduro el 3 de enero.
A mediados de enero, el presidente estadounidense, Donald Trump, afirmó haber mantenido una «larga llamada» con Rodríguez, describiéndola como «una persona estupenda». Posteriormente, afirmó que ambos discutieron «muchos temas», como petróleo, minerales, comercio y seguridad nacional, y afirmó que habían logrado «tremendos avances».
Rodríguez, quien ha afirmado estar trabajando para unificar el país tras el secuestro de Maduro por parte de EEUU, ha mostrado resistencia a la presión de Washington.
Casi un mes después de asumir el cargo interino, afirmó que Venezuela ya está harta de la injerencia estadounidense.
«Ya basta de las órdenes de Washington sobre los políticos en Venezuela», declaró Rodríguez el domingo a los trabajadores petroleros en la ciudad de Puerto La Cruz.
«Esta república ha pagado un precio muy alto por enfrentar las consecuencias del fascismo y el extremismo en nuestro país», añadió.
Funcionarios estadounidenses están desarrollando contactos con altos funcionarios militares y de seguridad venezolanos en caso de que Washington decida cambiar su enfoque, según declaró a Reuters una fuente especializada en política venezolana.
Desde el ataque al país, EEUU también ha buscado un mayor acceso al sector energético venezolano. Un alto funcionario de la administración Trump afirmó que el presidente «continúa ejerciendo la máxima influencia» y espera la cooperación de los líderes del país.
Washington también está trabajando para establecer una presencia permanente de la Agencia Central de Inteligencia (CIA) en Venezuela. CNN informó el martes que la agencia está expandiendo discretamente su presencia, reuniéndose con funcionarios locales, monitoreando a la oposición política y tratando de moldear las políticas del nuevo liderazgo.
El informe indicó que es probable que la administración Trump dependa en gran medida de la CIA para liderar el reingreso inicial al país.
Trump ha reconocido abiertamente que un objetivo central de la acción militar contra Venezuela era el control de su sector petrolero, lo que pone de relieve la larga historia de violencia y dominación imperial de EEUU en Latinoamérica.
Fuente: Press TV
