lunes, 14/09/2026   
   Beirut 23:25

Los líderes del Movimiento Amal y Hezbolá reafirman la alianza nacional y la necesidad de que el Estado asuma sus responsabilidades

Los líderes de Hezbolá y del Movimiento Amal, representados por el Jefe del Consejo Ejecutivo de Hezbolá, Sheij Ali Damush, y el Jefe de la Oficina Ejecutiva del Movimiento Amal, el Dr. Mustafa Al-Foani, celebraron una reunión en la que analizaron los últimos acontecimientos en el Líbano, a la luz de la delicada situación que atraviesa y los desafíos políticos, nacionales, económicos y sociales que plantea.

Ambos líderes abordaron diversos temas y prioridades, entre los que destacan el fortalecimiento del ámbito interno, la salvaguarda de la paz civil, la gestión de las repercusiones de la fase actual, la aceleración de la reconstrucción y el retorno de los residentes a sus pueblos y ciudades, además de las medidas para mejorar las condiciones económicas, sociales y de vida.

Se presentaron varias propuestas y medidas prácticas para estar al día con la situación actual y abordar los problemas pendientes, lo que dio como resultado la siguiente declaración:

Primero: Ambos líderes afirman que la colaboración nacional y la convivencia constituyen un fundamento esencial para la protección del Líbano. Rechazan cualquier enfoque político basado en la exclusión, la dominación o la imposición de hechos, e instan a que las diferencias y los desacuerdos se mantengan dentro de sus marcos políticos y constitucionales para preservar los intereses de los ciudadanos libaneses y proteger al Estado y sus instituciones.

Segundo: Los dos líderes enfatizan que la paz civil es una línea roja y una responsabilidad nacional compartida. Rechazan toda forma de incitación, tensión y conflicto, reafirmando que la resolución de los asuntos contenciosos no debe lograrse mediante la escalada, sino a través del diálogo, el entendimiento mutuo y el recurso a las instituciones para evitar cualquier situación que amenace la paz civil y aumente las cargas sobre el pueblo libanés.

Tercero: Los dos líderes subrayan la necesidad de que el Estado asuma plenamente sus responsabilidades activando sus instituciones y órganos, cumpliendo con sus deberes para con los ciudadanos, trabajando seriamente para abordar las crisis económicas, sociales y de subsistencia, y encaminando los asuntos vitales hacia su resolución efectiva para fortalecer la capacidad del Líbano para afrontar los desafíos futuros.

Cuarto: Ambos líderes consideran que la reconstrucción, la indemnización a los afectados y el retorno de los residentes a sus pueblos y ciudades no son cuestiones postergadas, sino una prioridad nacional y una responsabilidad que exige su pronta resolución. Esto debe lograrse movilizando recursos oficiales y populares, activando el papel del Estado y aprovechando todo el apoyo árabe e internacional disponible para garantizar que la población permanezca arraigada en su tierra y que la vida regrese a las zonas afectadas.

Quinto: Ambos líderes instan a todas las fuerzas políticas a abordar esta fase con la máxima responsabilidad nacional, a evitar cálculos y enfoques limitados que profundicen la división y a intensificar los canales de comunicación y coordinación, ya que el Líbano no puede tolerar más perturbaciones ni tensiones y necesita urgentemente comprensión, trabajo productivo y esfuerzos concertados.

Ambos líderes concluyen que superar la fase actual requiere una voluntad política colectiva, priorizando el interés nacional, pasando de la gestión de crisis a abordar las causas profundas y allanando el camino hacia una nueva fase bajo el lema de proteger al Líbano, reconstruir, reintegrar a los residentes y fortalecer el Estado y sus instituciones.