El ministro de Asuntos Exteriores de Omán, Sayyid Badr Al-Busaidi, llegará a Teherán el martes para negociar con funcionarios iraníes, con la garantía de un corredor marítimo seguro a través del estrecho de Ormuz como tema principal de la agenda.
El portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores iraní, Esmaeil Baghai, confirmó la visita el lunes, indicando que Al-Busaidi mantendrá conversaciones con su homólogo iraní, Abbas Araghchi, sobre un amplio espectro de las relaciones bilaterales y las apremiantes preocupaciones de seguridad regional.
La misión diplomática, descrita por Baghai como parte de las consultas políticas en curso entre los dos estados ribereños, se produce en un momento crucial para la seguridad marítima en el Golfo Pérsico. Irán y Omán llevan casi tres meses inmersos en intensas negociaciones para establecer un mecanismo de tránsito seguro a través de esta estratégica vía marítima, un punto por donde transita diariamente aproximadamente una quinta parte del suministro mundial de petróleo.
Un frágil acuerdo bajo presión
La urgencia de las conversaciones surge tras la imposición por parte de Irán de restricciones de tránsito a través del estrecho a finales de febrero, coincidiendo con el inicio de las operaciones militares estadounidenses e israelíes contra la República Islámica. Estas restricciones se han convertido desde entonces en un punto álgido en el complejo panorama geopolítico del Golfo.
A principios de este mes, Araghchi reveló que Irán y Omán estaban «muy cerca» de finalizar un nuevo marco de gestión marítima. Sin embargo, advirtió que la reapertura total del estrecho depende del cumplimiento por parte de EEUU de sus compromisos en virtud del Memorando de Entendimiento de Islamabad, un acuerdo de junio que puso fin formalmente a la agresión estadounidense-israelí iniciada el 28 de febrero.
Según los términos de dicho acuerdo, Irán accedió a permitir el paso marítimo gratuito a través del estrecho durante un período de 60 días. En respuesta, Teherán estableció corredores seguros designados para buques comerciales y advirtió contra el uso de rutas no oficiales o no autorizadas.
Las maniobras estadounidenses complican el camino a seguir
Las tensiones se intensificaron cuando EEUU supuestamente intentó socavar la soberanía iraní promoviendo un paso marítimo inseguro cerca de aguas territoriales omaníes, una acción que Teherán calificó de ilegal y provocadora.
Irán respondió rápidamente reimponiendo restricciones a la navegación, afirmando que todo tránsito por este punto estratégico vital debe operar bajo supervisión iraní, de conformidad con los términos del acuerdo vigente.
Mientras Al-Busaidi se prepara para sus reuniones en Teherán, los observadores regionales siguen de cerca la situación en busca de señales de un avance. La visita del diplomático omaní refleja el papel que Mascate ha desempeñado durante mucho tiempo como mediador regional, mientras que la firme postura de Irán subraya su determinación de mantener el control operativo sobre uno de los pasos marítimos más estratégicos del mundo.
Por ahora, el estrecho de Ormuz sigue siendo un escenario de diplomacia de alto riesgo, donde las estrechas aguas no solo transportan petróleo, sino también el peso de la dinámica de poder regional, el derecho internacional y frágiles esperanzas de desescalada.
Fuente: Al-Manar
