sábado, 22/08/2026   
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Purgas y censura en el Pentágono tras el fracaso de la guerra de Irán

El secretario del Ejército de EEUU, Dan Driscoll, se prepara para dejar la administración Trump tras meses de tensión con el secretario de Guerra, Pete Hegseth, según un nuevo informe, lo que podría desencadenar otro cambio en la cúpula del ejército.

Según un informe publicado el viernes por The Wall Street Journal, se espera que Driscoll renuncie antes de fin de año y podría dejar su cargo incluso antes. El periódico citó a personas familiarizadas con las conversaciones sobre su salida.

The Journal informó que Driscoll y su familia desalojaron la residencia oficial asignada al secretario del Ejército en la Base Conjunta Myer-Henderson Hall este verano, una medida que podría indicar que se estaba preparando para dejar el cargo.

Su salida se produciría en un momento de continua incertidumbre en la cúpula del ejército.

Hegseth destituyó abruptamente al jefe del Estado Mayor del Ejército, el general Randy George, en abril, mientras que Trump aún no ha nominado a un sucesor permanente. El general Christopher LaNeVe, quien anteriormente se desempeñó como asesor militar principal de Hegseth, actualmente ejerce las funciones de jefe de Estado Mayor de forma interina.

Un informe anterior vinculaba a Driscoll con tensiones dentro del Departamento de Guerra.

Un informe de abril del New York Post describió un aspecto controvertido de la relación entre Hegseth y Driscoll, alegando que Hegseth estaba cada vez más preocupado por la posibilidad de ser reemplazado por Driscoll.

Citando a funcionarios actuales y anteriores de la administración, el informe indicó que la preocupación por la posición de Driscoll dentro del círculo de Trump había influido en las decisiones de Hegseth que involucraban a varios altos mandos militares, incluidos el general David Hodne y el mayor general William Green.

En aquel momento, una fuente citada por el Post declaró: «(A Hegseth) la Casa Blanca le ha dicho que no puede despedir a Driscoll, al menos por ahora», y añadió: «Así que lo que Pete ha estado haciendo es tomar represalias contra cualquiera que considere cercano a Driscoll».

Si Driscoll se marcha antes de fin de año, el ejército se enfrentaría a otro cambio en su cúpula civil, mientras que su máximo responsable militar seguiría bajo un liderazgo interino.

La situación general que rige al ejército se produce tras el rotundo fracaso de EEUU en la agresión no provocada que, entre el 27 de febrero y el 8 de abril, llevó a cabo junto con el régimen israelí contra Irán con el supuesto objetivo de derrocar al régimen islámico del país y dañar irreversiblemente su poderío militar.

El fracaso tuvo lugar en medio de informes que apuntaban a que Hegseth había «engañado» a Trump sobre la trayectoria de la agresión y de discrepancias entre algunos altos mandos del ejército y el secretario de Guerra por su insistencia en presentar la agresión como una fórmula para el éxito.

Purgas en Star and Stripes

El Pentágono despidió asimismo el viernes al redactor jefe, al editor y a una destacada reportera del periódico Stars and Stripes por «insubordinación».

Erik Slavin, redactor jefe del periódico militar financiado en parte por el Pentágono, declaró a Associated Press que fue despedido por insubordinación tras una entrevista en la que se oponía a la censura militar estadounidense.

Recibió una notificación de despido, al igual que el editor Max Lederer —quien acababa de anunciar su próxima jubilación— y la reportera para Asia Occidental, Lara Korte, según Slavin.

Slavin afirmó que fue despedido «por declarar en una entrevista con CBS que la hipotética censura de noticias para los miembros de las fuerzas armadas constituiría una línea roja». Korte participó en la misma entrevista.

«Mantengo el principio de que Stars and Stripes debe conservar su independencia editorial, tal como lo exigen la ley y las propias políticas del departamento», declaró Slavin.

Korte declaró en X: “Hoy me informaron que el Departamento de Defensa me despide por insubordinación después de decirle a un reportero de CBS que trabajo para Stars and Stripes, no para el Pentágono, ni para la administración, ni para ningún legislador”.

A principios de esta semana, el veterano editor Lederer anunció su jubilación, efectiva a finales de septiembre.

Hizo el anuncio pocas semanas después de que el Pentágono nombrara a un nuevo subdirector, un militar en servicio activo, sin su conocimiento previo.

Tres senadores demócratas escribieron el jueves al secretario de Guerra, Pete Hegseth, preguntando por qué se había nombrado al nuevo subdirector, el capitán de la Armada William Urban.

La jubilación de Lederer, quien había trabajado en Stars and Stripes durante tres décadas y era editor desde 2007, se produce en un momento en que el Pentágono de Hegseth ha intentado ejercer control editorial y eliminar lo que considera “distracciones progresistas”.

Lederer, el segundo civil a tiempo completo en ocupar el cargo, escribió en un memorando interno esta semana que “quedó claro que mi filosofía de liderazgo, y mi comprensión del valor y la misión de Stars and Stripes, difieren fundamentalmente de la dirección que el liderazgo del Departamento de Defensa tiene para la organización”.

En abril, el Pentágono despidió a Jacqueline Smith, defensora del lector del periódico, cuyo trabajo consistía en salvaguardar la independencia editorial.

Estas medidas se producen en un momento en que la administración Trump, en su segundo mandato, ha mostrado una actitud cada vez más agresiva hacia los medios de comunicación, incluyendo una drástica restricción del acceso al Pentágono para la prensa que cubre el departamento.


Fuente: Diversas