El ministro de Exteriores de Dinamarca, Lars Løkke Rasmussen, calificó este viernes de destructiva la decisión de Israel de convocar una licitación para construir viviendas cerca de Jerusalén.
También subrayó que los asentamientos violan flagrantemente el derecho internacional, según revela una declaración divulgada en la red social X.
La publicación del proyecto de asentamientos E-1 en la Cisjordania ocupada socava la solución de dos Estados, afirmó el jefe de la diplomacia danesa, sumándose a las críticas de Reino Unido, Alemania, Italia y Francia, que exigieron a Tel Aviv revocar los planes y cesar la expansión colonial en territorio palestino.
El área E-1, ubicada entre Jerusalén y el asentamiento de Maale Adumim, es estratégica porque fragmentaría la continuidad territorial palestina. La organización Peace Now reportó que en agosto de 2025 la administración israelí aprobó 3 mil 400 unidades de vivienda en esa zona, un movimiento que el ministro de Finanzas, Bezalel Smotrich, justificó entonces como parte de los esfuerzos para “borrar el Estado palestino”.
Para analistas internacionales, la licitación confirma la política de hechos consumados del Gobierno de Benjamín Netanyahu, que desafía abiertamente el consenso global.
Israel apuesta por modificar la realidad sobre el terreno antes de cualquier negociación, lo que hace inviable un acuerdo de paz, explicó al diario Politiken el experto en Medio Oriente Karim Makdisi, de la Universidad de Londres.
Smotrich, quien además supervisa las actividades de asentamiento en el Ministerio de Defensa, anunció el 14 de agosto de 2025 la reactivación del proyecto de ampliación de Maale Adumim y la construcción de nuevas viviendas en E-1. Esta medida fue condenada por la Liga Árabe y la Autoridad Nacional Palestina, que la tildaron de anexión encubierta.
La resolución 2334 del Consejo de Seguridad de la ONU, adoptada en diciembre de 2016, exige el cese inmediato de toda actividad colonizadora israelí en los territorios ocupados desde 1967. No obstante, Israel ha reiterado su rechazo a cumplir el mandato, mientras la comunidad internacional observa con creciente impotencia la expansión de los asentamientos.
El canciller danés instó a Tel Aviv a dar marcha atrás en la licitación y respetar sus obligaciones legales. Su pronunciamiento se produce en un contexto de creciente aislamiento diplomático de Israel, que suma nuevas críticas incluso de sus aliados tradicionales en Europa ante el avance de una política que muchos consideran un obstáculo insalvable para la paz.
Fuente: Prensa Latina
