El gobierno del presidente Abelardo de la Espriella vuelve a ser hoy objeto de escrutinio debido al comportamiento de algunos de los miembros del gabinete, y del propio mandatario, mientras Colombia intenta sobreponerse a una tragedia.
Una de las polémicas versa en torno al día de asueto que se tomó en la playa el ministro de Vivienda, Jaime Andrés Beltrán, mientras miles de familias duermen en carpas o al aire libre debido a los daños ocasionados por el sismo de 7,4 grados del pasado lunes.
El titular fue captado en Santa Marta en ropa de baño este fin de semana.
La exsenadora María José Pizarro calificó el descanso del ministro como inaceptable “cuando millones de personas están sin vivienda, durmiendo a la intemperie, sin acceso a agua potable y en la desesperación”.
El representante a la Cámara Alejandro Toro anunció un debate de moción de censura contra Beltrán, que consiste en un mecanismo de control político mediante el cual el poder legislativo puede evaluar, cuestionar y exigir la salida de un ministro o alto funcionario del gobierno por fallas en sus funciones. Actualmente, de acuerdo con cifras del Gobierno, hay en Colombia 127.608 viviendas averiadas, 26.392 destruidas y 197 edificios colapsados.
Las familias afectadas ascienden a 120.671, para un total de más de 186.000 personas.
También fue objeto de críticas el acto de repartición, por el propio De la Espriella, de balones de fútbol marcadas con el logo del partido del jefe de Estado en Buenaventura, una de las localidades más golpeadas por el sismo y también una de las más pobres del país.
El representante Gabriel Becerra deploró su comportamiento.
“Una tragedia no es una tarima de campaña y la ayuda humanitaria no es propaganda. Buenaventura y Colombia necesitan respuestas, reconstrucción y un Estado a la altura. No merchandising político. Respete al pueblo”, le reclamó el legislador.
El gobernante lanzó los balones desde una camioneta en una región que ya no solo busca sobreponerse de los daños del sismo sino también a los estragos causados por incesantes lluvias que ya dejan inundaciones.
En un vídeo que circula en redes sociales se escucha a un hombre dirigirse al mandatario.
“Señor presidente, un consejo le brindo yo: que se ponga la mano en el corazón y traiga cosas de construcción. Lo que necesitamos es techo, necesitamos ayuda, no balones”, le dice el bonaverense.
Las críticas por la gestión del desastre son incesantes en Colombia.
Una de las detractoras más firmes de la administración es la representante del Pacto Histórico María Fernanda Carrascal.
“En las primeras horas del desastre rechazaron rescatistas no afines ideológicamente al gobierno, tuvo la gente que hacer las labores de rescate porque los gobiernos locales tampoco dieron pie con bola y ahora que entraron israelíes quieren absolutamente todo el control para que puedan ir a tomarse selfies y decir que están haciendo algo”, escribió en su cuenta de la red social X.
Fuente: Prensa Latina
