El presidente del Parlamento libanés, Nabih Berri, condenó el sábado a Israel por ignorar todos los acuerdos y esfuerzos diplomáticos para poner fin al conflicto, mientras que los ataques aéreos al amanecer en el sur del Líbano dejaron al menos nueve muertos, incluyendo una familia entera compuesta principalmente por mujeres y niños.
En una enérgica declaración, Berri describió la agresión israelí contra las ciudades de Ansar y Deir Zahrani, en el distrito de Nabatieh, como «dos masacres» perpetradas por la aviación de ocupación israelí, enmarcadas en una «guerra de exterminio» en curso contra el territorio libanés, su gente, su patrimonio y todo lo relacionado con la vida humana en el sur.
Berri afirmó que las masacres demuestran «de manera concluyente que el liderazgo político y militar israelí no valora ningún acuerdo, ley ni esfuerzo para poner fin a la guerra y la tensión en el Líbano, así como en la región».
El Presidente del Parlamento hizo un llamamiento a todas las fuerzas políticas libanesas para que aborden la agresión israelí, sus repercusiones y su magnitud desde una perspectiva puramente nacional, «libre de cualquier sesgo regional, sectario o partidista». Subrayó que los ataques contra Ansar, Deir Zahrani, Mansuri y las aldeas del distrito de Nabatieh representan «un llamado, sellado con la sangre de niños y mujeres», a fortalecer la unidad nacional.
Berri también responsabilizó a los promotores de las negociaciones y los acuerdos de alto el fuego de «detener esta guerra de exterminio antes de que sea demasiado tarde».
Líder religioso apoya el llamado a la unidad
Por otra parte, el Gran Muftí Yaafarí (Shií), el jeque Ahmad Qabalan, afirmó que «no hay mayor garantía para el Líbano que el ejército, la resistencia y la unidad nacional». Declaró que el pueblo libanés tiene la obligación de defender la unidad nacional y su marco de gobierno, advirtiendo que «no hay mayor pecado nacional que el de la autoridad ejecutiva que impide al ejército cumplir con su deber defensivo más crucial».
Víctimas y destrucción generalizada
Los ataques perpetrados la madrugada del sábado marcaron los primeros bombardeos israelíes contra la ciudad de Ansar desde la entrada en vigor del alto el fuego, causando la muerte de siete personas —entre ellas niños— y heridas a otras dos, según el Ministerio de Salud.
En Deir Zahrani, dos palestinos murieron y nueve resultaron heridos en el balance inicial de la agresión israelí, informó el ministerio.
Al amanecer, aviones de guerra israelíes llevaron a cabo ocho ataques aéreos contra la colina Ali Taher, en el distrito de Nabatieh. Los ataques también tuvieron como objetivo las inmediaciones de la Escuela Normal de Maestros, el barrio de Deir y la zona que rodea la plaza principal de Nabatieh al-Fauqa.
La agresión se produce a pesar del llamado acuerdo marco y las negociaciones directas entre los gobiernos israelí y libanés. En las últimas semanas, las fuerzas de ocupación israelíes han continuado sus operaciones, incluyendo el bombardeo y la demolición de viviendas, la destrucción de cementerios y la quema de bosques, además de bombardeos de artillería y ataques con drones en todo el sur del Líbano.
Fuente: Al-Manar
