El presidente iraní, Masud Pezeshkian, declaró con firmeza que cualquier posible acuerdo con EEUU debe basarse en el respeto mutuo y los compromisos recíprocos, advirtiendo explícitamente a Washington que las amenazas y la presión unilateral no darán resultados.
En una publicación en X el lunes por la noche, Pezeshkian describió el enfoque condicional de Teherán en materia de diplomacia, afirmando: «El entendimiento mutuo es una vía de doble sentido. Si la parte estadounidense cumple con el acuerdo, nosotros también cumpliremos con nuestros compromisos». Subrayando la postura firme de Irán, añadió que Teherán enfrenta las «amenazas irrazonables e infundadas» apoyándose en la racionalidad y la dignidad humana en la toma de decisiones, y prometió «defenderse con decisión y sin temor cuando llegue el momento de actuar».
La postura del presidente se produce en medio de los esfuerzos en curso para implementar un Memorando de Entendimiento (MdE) mediado por Pakistán y Qatar, que busca detener el reciente ciclo de agresión entre EEUU e “Israel” y reducir las crecientes tensiones regionales. Si bien los funcionarios iraníes han manifestado consistentemente su disposición a entablar una diplomacia seria basada en la justicia y la igualdad, han rechazado categóricamente cualquier forma de coerción o promesas vacías, afirmando que la República Islámica sigue plenamente preparada para salvaguardar su soberanía y dignidad nacional con firmeza y determinación.
Reforzando la postura del presidente, el portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores, Esmail Baghai, anunció el lunes que las negociaciones técnicas con Washington no avanzarán hasta que se implementen por completo los términos clave del Memorando de Entendimiento bilateral de 14 puntos. Baghai desestimó rotundamente los informes sobre consultas inminentes en Doha, afirmando que Irán aún no está satisfecho con el cumplimiento de las disposiciones del acuerdo.
La respuesta iraní contradice directamente las afirmaciones que circulan en los medios estadounidenses y una publicación reciente del presidente Donald Trump en Truth Social, que sugería que representantes de ambas partes se reunirían en Doha el martes para resolver las diferencias pendientes, incluyendo cuestiones polémicas relacionadas con el estratégico estrecho de Ormuz.
Dado que Teherán vincula explícitamente su cumplimiento a las acciones de Washington, la responsabilidad diplomática recae ahora directamente en EEUU. Dado que Irán ha demostrado su seriedad en lo que respecta a los compromisos recíprocos, la cuestión crucial sigue siendo si la administración estadounidense está preparada para corresponder a esa determinación con acciones concretas.
Fuente: Medios iraníes
