Informes de inteligencia estadounidenses, citados por CNN, revelaron que Irán mantiene la producción de drones y misiles y comenzó a reconstruir su base industrial militar a un ritmo rápido durante el período de alto el fuego, lo que generó dudas generalizadas sobre las afirmaciones occidentales respecto al debilitamiento del poder militar iraní.
Cuatro fuentes familiarizadas con el asunto confirmaron a la cadena que el ejército iraní está reorganizando sus filas a un ritmo mucho más rápido de lo previsto, incluyendo la sustitución de plataformas de lanzamiento de misiles y capacidades clave de producción de armamento que habían resultado dañadas.
Las estimaciones estadounidenses indican que Irán podría recuperar su plena capacidad de ataque con drones en tan solo 6 meses, un plazo que ha superado todas las expectativas de inteligencia previas.
Según las fuentes, esta rápida recuperación se debe a varios factores, principalmente al apoyo de Rusia y China, además de que los ataques estadounidenses e israelíes no tuvieron el resultado que esperaban.
Los datos revelan que una gran proporción de misiles de crucero de defensa costera permanece intacta.
Contradicción estadounidense: la base industrial de Irán se mantiene firme
En un contexto relacionado, surgió una marcada contradicción entre las declaraciones oficiales y la realidad de la inteligencia. Si bien el comandante del Comando Central de EEUU, el almirante Brad Cooper, afirmó que la base industrial de defensa iraní había sido destruida en parte, evaluaciones de inteligencia confirmaron que los daños solo retrasaron la recuperación de sus capacidades durante unos meses, no años, y recalcaron que partes vitales de la base industrial seguían operativas, lo que facilitó el proceso de reconstrucción.
Las evaluaciones de inteligencia concluyeron que la guerra dañó, pero no destruyó, las capacidades iraníes. Las fuentes confirmaron que Irán demostró una gran capacidad para reducir el impacto estratégico de los ataques mediante la rápida reconstrucción de sus fuerzas, lo que lo convierte en una amenaza importante si se reanudan las operaciones militares.
Anteriormente, el exdirector de la CIA, Leon Panetta, afirmó que el régimen iraní nos está «poniendo una pistola en la cabeza» mediante su control absoluto del estrecho de Ormuz, y añadió que Trump podría haberse metido en un lío mayor del que puede manejar.
