El presidente libanés, general Joseph Aoun, condenó enérgicamente el sábado los ataques aéreos israelíes contra la zona de Sidón y las localidades de la Beqaa, calificándolos de actos hostiles cuyo objetivo es socavar los esfuerzos por la estabilidad.
“La continuación de estos ataques constituye un acto hostil deliberado cuyo objetivo es socavar los esfuerzos diplomáticos que el Líbano realiza con países amigos, en primer lugar con EEUU, para consolidar la estabilidad y detener las hostilidades israelíes contra el Líbano”, se lee en un comunicado emitido por la Presidencia libanesa.
“Estos ataques representan una nueva violación de la soberanía del Líbano y un claro incumplimiento de sus compromisos internacionales. También reflejan un desprecio por la voluntad de la comunidad internacional, en particular las resoluciones de las Naciones Unidas que exigen el pleno cumplimiento de la Resolución 1701 y su completa implementación”, añadió el presidente Aoun, según el comunicado.
Reiteró su llamamiento a los países que promueven la estabilidad en la región para que “asuman su responsabilidad de detener de inmediato los ataques y ejerzan presión para que se respeten las resoluciones internacionales de una manera que preserve la soberanía, la seguridad y la integridad territorial del Líbano, y evite una mayor escalada y tensión en la región”.
El enemigo israelí cometió una masacre el viernes por la noche. Realizó al menos tres ataques en la Beqaa, uno de ellos dirigido contra un edificio residencial en Riyaq. Al menos 10 personas murieron y más de 30 resultaron heridas, según el Ministerio de Salud libanés.
Hoy por la mañana, el enemigo israelí atacó el campo de refugiados de Ain Al-Hilweh, el mayor campo de refugiados palestinos del Líbano, ubicado a las afueras de la ciudad sureña de Sidón. El ataque, en el barrio de Hittin del campo de refugiados, se cobró la vida de dos personas.
Fuente: Al-Manar
