jueves, 01/10/2026   
   Beirut 17:22

La resistencia iraquí promete mantener las armas y afirma que las fuerzas estadounidenses se retiran tras «duros golpes»

La Resistencia Islámica en Iraq afirma que EEEUU se vio obligado a retirar sus tropas del país tras sufrir duros golpes a manos de los combatientes de la resistencia, y promete conservar su armamento para hacer frente a cualquier amenaza estadounidense o israelí o violación de la soberanía iraquí.

En un comunicado emitido el miércoles, la Resistencia Islámica declaró que sigue abierta al diálogo sobre el futuro de su armamento, pero solo en condiciones que garanticen la soberanía, la dignidad y la liberación de Iraq de la hegemonía estadounidense.

«Durante más de cuarenta días, la Resistencia Islámica, a través del comité de cuatro miembros formado por el Marco de Coordinación, ha estado negociando con el gobierno iraquí, de común acuerdo, el proceso de regulación del armamento de la Resistencia a cambio del logro de la soberanía plena e integral de Iraq», señala el comunicado.

Añade que el acuerdo propuesto implicaría la retirada de las fuerzas estadounidenses y de la OTAN, así como de toda presencia militar extranjera, de Iraq por tierra, mar y aire, mientras que la Resistencia Islámica conservaría su derecho a responder directamente a cualquier violación o vulneración de la soberanía iraquí por parte de EEUU o el régimen sionista.

Sin embargo, el comunicado señalaba que el gobierno de Bagdad aún no había respondido, «a pesar de la firma oficial del documento de acuerdo por parte del comité de cuatro miembros designado por el Marco de Coordinación, así como por los partidos de la Resistencia representados por las cuatro facciones».

«Por consiguiente, la Resistencia Islámica anuncia que no está sujeta a ningún plazo ni acuerdo que ningún gobierno o partido político haya discutido o pueda discutir. Las armas de la Resistencia seguirán estando bajo la custodia de nuestros combatientes», subrayó el grupo, añadiendo que las armas «seguirán dirigidas contra cualquier enemigo que ataque a Iraq y a su pueblo».

El comunicado relataba a continuación el enfrentamiento de la resistencia con la ocupación estadounidense, que comenzó con la invasión de Iraq en 2003.

Afirmaba que los artefactos explosivos improvisados de los combatientes de la resistencia «destrozaron los vehículos de los ocupantes», mientras que sus cohetes «caían sobre las bases estadounidenses» en todo el país.

«Su ejército derrotado no tuvo más remedio que sufrir la derrota en 2011, bajo el pretexto del acuerdo de seguridad con el gobierno iraquí de aquel entonces», decía el comunicado, refiriéndose a la retirada de las fuerzas estadounidenses de Iraq ese año.

«Así, los iraquíes consiguieron su primera victoria sobre uno de los ejércitos más poderosos del mundo: el ejército de EEUU, respaldado por casi treinta ejércitos de sus aliados», añadía.

En referencia al regreso de las fuerzas estadounidenses a Iraq con el pretexto de combatir a los terroristas takfiríes de Daesh, el grupo describió la medida como «la segunda fase de la ocupación estadounidense».

“En medio de las batallas contra los takfiríes, cuando su derrota comenzaba a vislumbrarse en el horizonte, el enemigo estadounidense intervino nuevamente en Iraq con el pretexto de brindar apoyo aéreo contra las bandas takfiríes que EEUU había respaldado inicialmente”, declaró el grupo de la resistencia.

“La Resistencia estaba preparada y logró desarrollar cohetes y drones para amenazar la presencia de sus fuerzas y bombardear sus bases. Así comenzaron las rondas de confrontación, de acuerdo con las nuevas reglas de enfrentamiento durante la segunda fase de la ocupación estadounidense”.

Tras la derrota de Daesh a finales de 2017, el comunicado señaló que EEUU atacó las posiciones de los combatientes de la resistencia y asesinó a muchos altos mandos. “La Resistencia Islámica, a través de sus cuatro facciones, no tuvo más remedio que resistir la ocupación utilizando todo tipo de armas a su alcance durante estos nueve años”, rezaba el comunicado, añadiendo que asestó “golpes contundentes” a la ocupación.

“Finalmente, la ocupación se vio obligada a someterse a la voluntad de los combatientes de la resistencia y abandonar la tierra de los lugares sagrados humillada y derrotada, a pesar de sus intentos por ocultar su derrota mediante acuerdos y otras falsedades”, añadía el comunicado.

El ejército estadounidense completó su retirada de Iraq el 30 de septiembre, y las últimas tropas abandonaron una base en Erbil en virtud de un acuerdo entre Bagdad y Washington para poner fin a la ocupación militar liderada por EEUU.

Fuente: Diversas