El portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores de la República Islámica de Irán, Esmail Baghai, escribió, en un informe sobre su visita a Lamerd: “Las heridas causadas por un crimen tan atroz nunca cicatrizarán; hay que confiarlas a la memoria, a los documentos y a la justicia. No quedará de ellos más que una gran vergüenza que, como una maldición, proyectará para siempre su sombra sobre su lamentable destino”.
En un informe publicado el lunes sobre su viaje a Lamerd para reunirse con las familias de los mártires y los veteranos de guerra discapacitados del ataque con misiles de Estados Unidos contra esta ciudad, Baghai escribió: “Durante el viaje a Lamerd, vimos numerosas huellas y señales del crimen de guerra cometido por EEUU el 28 de febrero de 2026, no solo en las puertas, paredes y calles de la ciudad, sino también en el cuerpo y el alma de los familiares que cargan con la herida de la separación de sus seres queridos”.
“Veinte de nuestros compatriotas de Lamerd y un invitado afgano que se encontraba con ellos murieron como consecuencia de la explosión de cuatro misiles de racimo fabricados por la empresa Lockheed Martin, cada uno de los cuales estaba cargado con 180.000 fragmentos y que fueron probados por primera vez sobre la ciudad de Lamerd”, dijo.
“Otros 180 de nuestros compatriotas de Lamerd resultaron heridos por los fragmentos de los misiles y, seis meses después de aquel crimen, varios niños y niñas de Lamerd, junto con sus familias, siguen afrontando con paciencia las discapacidades y el intenso dolor y sufrimiento provocados por estas heridas. Algunos de los perdigones de tungsteno de los misiles PrSM todavía permanecen alojados en el cuerpo de algunos de nuestros niños”, añadió.
“Recopilaremos esta documentación para exigir justicia y pedir cuentas a los autores, instigadores y facilitadores de este crimen ante los organismos internacionales, de modo que constituya una prueba de la crueldad de los agresores que se proclaman defensores de los derechos humanos, pero que, para compensar su derrota, no han dudado en cometer ningún crimen contra la humanidad”, subrayó.
El portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores añadió: “Las heridas causadas por un crimen tan atroz nunca cicatrizarán; hay que confiarlas a la memoria, a los documentos y a la justicia. No quedará de ellos más que una gran vergüenza que, como una maldición, proyectará para siempre su sombra sobre su lamentable destino”.
Fuente: IRNA (traducido por el sitio de Al Manar en español)
