La economía estadounidense perdió alrededor de 23.000 empleos en julio, debido a las repercusiones de la guerra con Irán, según informó el viernes la Oficina de Estadísticas Laborales del Departamento de Trabajo de EEUU, contrariamente a las expectativas de que la economía crearía cerca de 80.000 empleos en el sector no agrícola.
Según los datos, la economía perdió 23.000 empleos no agrícolas en julio, en comparación con una pérdida de 20.000 empleos no agrícolas en junio.
Los índices de empleo y desempleo se basan en dos encuestas diferentes. La primera mide el número de empleos en las empresas, mientras que la segunda mide la situación de empleo y desempleo en los hogares, por lo que sus resultados pueden diferir en el mismo mes.
La guerra de EEUU contra Irán sigue teniendo un impacto negativo en las economías, incluida la estadounidense, ya que las interrupciones en las cadenas de suministro generan mayores costes para las empresas que reducen el número de trabajadores, además del impacto negativo de la guerra comercial derivada del aumento de los aranceles.
A todo esto hay que citar la desigualdad creciente. El 1% más rico de EEUU posee más riqueza que el 90% menos rico del país.
Más del 60% de los estadounidenses viven al día. Uno de cada cinco niños en EEUU vive en la pobreza y sufre inseguridad alimentaria.
Fuente: Diversas
