El primer ministro británico, Keir Starmer, afirmó que el mundo se ha vuelto más turbulento recientemente debido al problema de Groenlandia, y enfatizó la importancia de mantener relaciones sólidas con Washington.
Starmer declaró: «En momentos como estos, lo importante es tener claros los valores que nos guían. El Reino Unido defenderá esos valores».
Añadió que “la cooperación en defensa, capacidad nuclear e inteligencia sigue siendo tan sólida y eficaz como en cualquier otro lugar, garantizando la seguridad de Gran Bretaña en un entorno global cada vez más peligroso”. Explicó: “Hemos logrado buenas condiciones comerciales en sectores clave, como el automotriz, el acero, el sector aeroespacial y las ciencias de la vida, a la vez que protegemos los empleos y fabricantes británicos. Por eso adoptamos este enfoque, porque produce resultados tangibles en beneficio de la nación”.
En cuanto al problema de Groenlandia, Starmer afirmó: “La manera correcta de abordar un asunto de esta magnitud es mediante un diálogo sereno entre aliados”. Enfatizó que “la seguridad de Groenlandia es importante y lo será aún más a medida que el cambio climático en el Ártico y la apertura de rutas marítimas aumenten la competencia estratégica, lo que requiere una mayor inversión y una defensa colectiva más sólida”.
Starmer también rechazó cualquier amenaza de aranceles, enfatizando que “una guerra comercial no beneficia a nadie”. Agregó que cualquier “decisión sobre Groenlandia es responsabilidad de los pueblos de Groenlandia y Dinamarca”, y señaló que «había estado en contacto con el presidente estadounidense Donald Trump, los líderes europeos y el secretario general de la OTAN para encontrar una solución basada en la asociación, los hechos y el respeto mutuo».
Fuente: Rusia Today (traducido por el sitio de Al Manar en español)
