El diputado Hajj Ali Ammar, del bloque parlamentario Lealtad a la Resistencia, emitió el martes un comunicado en el que critica duramente las recientes declaraciones del primer ministro libanés, Nawaf Salam, subrayando que este ya no distingue entre el enemigo que ocupa el territorio libanés y la Resistencia que lo defiende.
El diputado Ammar cuestionó a Salam sobre la ausencia de una retórica gubernamental contra las violaciones y ataques israelíes diarios.
A continuación, el texto completo del comunicado del diputado Ammar:
Resulta extraño y sorprendente que la autoridad del primer ministro se haya visto afectada al ser acusada, consciente o inconscientemente, de prestar un servicio al enemigo israelí. Esto lo impulsó a emitir un comunicado repitiendo el mismo discurso de siempre.
Cabe destacar que no observamos esta extraña precipitación, este entusiasmo ni este tono al enfrentar los crímenes cotidianos cometidos por el enemigo contra el Líbano: los ataques a la soberanía, la destrucción de aldeas, el arrasamiento y bombardeo de viviendas, campos e infraestructura. Tampoco lo vemos en respuesta a las declaraciones de los líderes enemigos que manifiestan abiertamente su rechazo a la retirada del sur del Líbano.
El Primer Ministro, que ha optado por mantenerse al margen, lamentablemente, parece haber perdido la capacidad de distinguir entre quienes violan la soberanía y ocupan el territorio, y quienes la defienden. En lugar de responder a las preguntas fundamentales planteadas por Su Eminencia el Secretario General de Hezbolá, y de atender su sincero llamado al diálogo y a la unificación de la postura nacional frente a la ocupación, optó por lanzar acusaciones indiscriminadas.
¿Acaso el camino de concesiones al que el gobierno ha conducido al Líbano no ha representado un regalo para el enemigo israelí?
¿No es la legitimación de la ocupación una ayuda para ella?
¿No es la renuncia al derecho del Líbano y de los libaneses a enjuiciar al enemigo por sus crímenes una ayuda para él?
¿No es la provocación a la Resistencia en un momento en que la ocupación continúa su agresión contra el Líbano una ayuda para ella?
Entonces, ¿puede el Primer Ministro enumerar para los libaneses un solo logro nacional alcanzado a través de la vía de la negociación directa, más que más dilaciones, más ataques y más concesiones?
Habría sido más apropiado que el Primer Ministro respondiera a estas preguntas en lugar de evadirlas con un discurso acusatorio, y que acogiera con responsabilidad el sincero llamado al diálogo, a detener las concesiones gratuitas y a unificar los esfuerzos para defender al Líbano y su soberanía.
Fuente: Al Manar
