En un discurso contundente pronunciado durante un servicio conmemorativo el fin de semana, el diputado libanés Hassan Fadlalá, miembro destacado del Bloque Lealtad a la Resistencia, criticó duramente al Estado libanés, acusándolo de firmar un acuerdo vacío que sirve como trofeo político para EEUU y como beneficio electoral para el primer ministro israelí Benyamín Netanyahu, mientras Hezbolá se esfuerza por llenar el vacío humanitario dejado por el fracaso del gobierno.
Hablando en el Complejo Imam al-Muytaba (P) en Santa Teresa, Fadlalá afirmó que la cuestión del sur del Líbano trasciende las divisiones sectarias o partidistas, presentándola como una causa nacional unificadora. Instó a todos los libaneses, independientemente de su afiliación política, a enfrentar lo que describió como la campaña sistemática del enemigo israelí para desmantelar la vida civil mediante una guerra combinada militar, económica, de seguridad, mediática y financiera.
El Estado ha abdicado de su responsabilidad
Fadlalá declaró que la responsabilidad de proteger a la población recae directamente sobre el Estado, el cual, según él, no solo no ha tomado medidas efectivas, sino que ha cedido activamente a la presión extranjera. Alegó que las autoridades firmaron un acuerdo que no es más que una victoria diplomática incondicional para Washington, ofreciendo a Israel ventajas estratégicas sin una reciprocidad tangible sobre el terreno.
«Los estadounidenses presionaron a las autoridades para que firmaran este acuerdo con el fin de asegurar un triunfo político, mediático y diplomático; sin embargo, carece de aplicación práctica», afirmó Fadlalá, cuestionando la legitimidad del acuerdo.
En una revelación particularmente explosiva, Fadlalá afirmó que EEUU informó explícitamente a funcionarios libaneses que Israel no se retiraría de ningún segmento del territorio libanés, al menos no antes de las elecciones israelíes previstas para octubre. Caracterizó todo el proceso como un “regalo electoral” para Netanyahu y una victoria de relaciones públicas para el Secretario de Estado estadounidense, lo que permitió a la administración Trump presumir de un logro sin precedentes: una autoridad libanesa dispuesta a ratificar términos favorables al enemigo israelí.
Hezbolá se moviliza en medio del asfixiante bloqueo estadounidense
A pesar del estancamiento político, Fadlalá afirmó que Hezbolá trabaja incansablemente en dos frentes paralelos para mitigar las catastróficas consecuencias de las hostilidades en curso. El partido proporciona activamente recursos esenciales a las familias afectadas por el desplazamiento, la despoblación de aldeas y la destrucción generalizada, con el objetivo de facilitar el regreso de los residentes a sus hogares.
Sin embargo, señaló que los esfuerzos de ayuda se ven gravemente obstaculizados por el bloqueo estadounidense, que utiliza mecanismos oficiales internos para impedir que la ayuda financiera llegue a las comunidades afectadas. “Todos oyen y ven el asedio estadounidense impuesto a nuestro país”, dijo Fadlalá, enfatizando que todos los recursos disponibles dentro de las capacidades de Hezbolá se están canalizando hacia el pueblo, aunque reconoció que ninguna ayuda material podría compensar jamás los inmensos sacrificios y la paciencia demostrados por la población libanesa.
En coordinación con el Movimiento Amal, Hezbolá presiona simultáneamente a las instituciones estatales para que asuman plenamente sus responsabilidades constitucionales. “Cuando una calamidad azota al pueblo, el Estado es responsable, independientemente de las causas de la guerra o de quién se atribuya la culpa”, insistió.
Desafío y el camino hacia la liberación
Rechazando el discurso de la derrota, Fadlalá adoptó un tono desafiante, recordando que el enemigo israelí ocupó el sur en el pasado, pero no pudo mantener su presencia. “No podrá permanecer en esta tierra, sin importar lo que destruya o haga ahora”, declaró.
Expresó su confianza en los esfuerzos diplomáticos paralelos liderados por la República Islámica de Irán, afirmando que las negociaciones de Teherán priorizan los intereses del Líbano. Ya sea mediante conversaciones indirectas o resistencia armada sostenida, Fadlalá prometió que se emplearían todos los medios para expulsar la ocupación, reconstruir los territorios devastados y asegurar la eventual liberación del país.
El servicio conmemorativo, en honor a los hermanos mártires Haidar, Mustafa y Mahdi Ahmad Ajami, congregó a un importante grupo de académicos, activistas, figuras destacadas y residentes locales, quienes se solidarizaron con el mensaje de resiliencia y firmeza de Hezbolá frente a la agresión multifacética.
Fuente: Al-Manar
