El líder druso del Líbano, Walid Yumblatt, rechazó cualquier intento de imponer el desarme de Hezbolá por la fuerza, argumentando que tal medida sería ilegítima y pondría en riesgo la integridad del país.
En una entrevista con Turkiye Today, Yumblatt afirmó que la presión de EEUU o Israel para desarmar a Hezbolá por la fuerza sería inaceptable, subrayando que los simpatizantes del grupo son ciudadanos libaneses.
«¿Desarme por quién?», preguntó el exlíder del Partido Socialista Progresista. «La gente de Hezbolá, sus seguidores, son libaneses. Son libaneses chiíes».
«Rechazamos cualquier presión de los estadounidenses o de los israelíes sobre el Líbano para que se desarme por la fuerza», añadió. «Son libaneses. Están defendiendo su tierra, la tierra del Sur».
Yumblatt también criticó el lenguaje utilizado en las recientes conversaciones directas entre los gobernantes libaneses y el enemigo israelí sobre el sur del Líbano, advirtiendo sobre la ambigüedad en torno a los movimientos militares israelíes en la zona.
«El reciente acuerdo entre el Líbano e Israel no menciona la retirada, la retirada total de los israelíes del sur del Líbano», afirmó. «Menciona un solo tema: el redespliegue. El redespliegue es una gran trampa».
A principios de este mes, Yumblatt advirtió que el llamado «acuerdo marco» respaldado por EEUU con el enemigo israelí marca un «giro peligroso» en el conflicto libanés-israelí.
En un memorándum avalado por el Consejo Religioso Druso del Líbano, Yumblatt declaró que el acuerdo «no prioriza el fin de la ocupación israelí, sino que redefine el conflicto vinculándolo a la presencia de armas irregulares en el Líbano».
El papel de Turquía en la región
Yumblatt, por su parte, describió a Turquía como un actor regional importante, rechazando las preocupaciones sobre la creciente influencia de Ankara y enfatizando la necesidad de cooperación para contrarrestar lo que describió como la expansión israelí en la región.
«Hoy, Turquía es la Turquía del presidente Recep Tayyip Erdogan, y lo que la distingue es su gran diversidad», afirmó Yumblatt, añadiendo que Turquía «ha acogido al pueblo sirio».
Afirmó que Líbano y la región deberían trabajar con países capaces de limitar la influencia regional israelí, describiendo a Turquía como «uno de esos países».
Fuente: Al-Manar