El ejército iraní anunció el viernes por la mañana que había llevado a cabo de la vigésimo séptima fase de la Operación «Sa’eqah», informando que había atacado objetivos pertenecientes al ejército estadounidense en la base aérea «Ahmed Al-Jaber», dentro del territorio kuwaití, utilizando drones.
El comunicado iraní explicó que los ataques tuvieron como objetivo “hangares de aviones de combate”, “sistemas de comunicación por satélite” y “depósitos de equipos y suministros”, describiendo la base como una instalación de almacenamiento vital y el pilar principal para las operaciones aéreas, la vigilancia y el apoyo logístico de las fuerzas estadounidenses en la región.
El comunicado indicó que estos ataques se produjeron “en respuesta a las recientes transgresiones ofensivas contra territorio iraní, en particular el ataque a un edificio residencial en la isla de Qeshm”.
El comunicado iraní señaló que las operaciones ofensivas conjuntas entre el ejército y la Guardia Revolucionaria ahora “superan las capacidades de los sistemas de defensa avanzados del enemigo y les cuestan muy caro interceptarlos”, añadiendo que la otra parte está imponiendo “una estricta censura para ocultar la magnitud de las pérdidas humanas y materiales”.
El comunicado concluyó enfatizando que las amenazas y sanciones solo aumentarán la “cohesión y unidad de Irán en la defensa de su territorio”.
Fuente: UNews (traducido por el sitio de Al Manar en español)
