miércoles, 29/07/2026   
   Beirut 22:10

Amplias condenas en Iraq a la agresión estadounidense-saudí

Iraq continuó condenando la agresión estadounidense-saudí, en medio de llamamientos para poner fin a la presencia militar extranjera en el país y fortalecer sus capacidades de defensa.

El Movimiento Al-Nuyaba condenó lo que describió como la «atroz agresión estadounidense-saudí», exigiendo «la expulsión del ocupante y la erradicación de la traición», considerando que la continua presencia de bases y cuarteles generales pertenecientes a las fuerzas estadounidenses en territorio iraquí «representa un peligro inminente que amenaza la seguridad y la estabilidad del país».

El movimiento también exigió que se interrumpiera toda forma de cooperación con Arabia Saudí, acusándola de ser «la cabeza de la serpiente y la financiadora del terrorismo contra Iraq y su pueblo». Instó al gobierno iraquí a romper su silencio y no conformarse con declaraciones de condena, exigiendo la entrega inmediata de sistemas avanzados de defensa aérea y que los responsables de dejar el espacio aéreo iraquí «vulnerable a la violación» rindan cuentas, según sus propias palabras. El Movimiento Al-Nuyaba afirmó que «no permitirá que los tiranos de Washington y los dirigentes de Arabia Saudí profanen la tierra de Iraq sin pagar un alto precio».

Por su parte, el Secretario General de Asa’ib Ahl al-Haq, Sheij Qais al-Jazali, condenó el ataque, advirtió sobre sus graves repercusiones y subrayó la necesidad de completar la retirada de las fuerzas extranjeras del territorio iraquí, además de desarrollar las capacidades de defensa.

Partido Dawa: Se requiere una postura nacional firme para enfrentar la agresión y defender la soberanía de Iraq

Por su parte, el Partido Islámico Dawa consideró la «brutal agresión saudí-estadounidense» como una flagrante violación de la soberanía e integridad territorial de Iraq, y la calificó de «agresión pecaminosa e inaceptable».

El partido rechazó lo que describió como «acusaciones» sobre ataques lanzados desde territorio iraquí hacia Arabia Saudí, subrayando que tales afirmaciones requieren la presentación de pruebas y documentos concluyentes que las demuestren. El partido advirtió que la agresión «solo aumentará la tensión y avivará el conflicto en la región, socavando los esfuerzos por reducir la tensión», e instó al gobierno iraquí a adoptar «una postura nacional firme acorde con la gravedad del ataque».

Asimismo, exhortó al gobierno a emplear todos los medios disponibles para proteger la soberanía de Iraq y exigir responsabilidades a los culpables de la agresión, subrayando que Iraq se reserva el pleno derecho de utilizar todos los medios legítimos para defender su soberanía y disuadir cualquier agresión.

Por su parte, el líder del Movimiento de la Sabiduría Nacional, Ammar al-Hakim, condenó el atentado con bomba contra varios cuarteles generales de las Fuerzas de Movilización Popular e instó a las autoridades gubernamentales y de seguridad pertinentes a investigar las circunstancias del ataque y tomar las medidas necesarias para evitar que se repita.

Hoy temprano, varios mártires murieron en un ataque aéreo conjunto de EEUU y Arabia Saudí contra varios objetivos en territorio iraquí.

Las Fuerzas de Movilización Popular anunciaron en un comunicado que «al menos 20 combatientes murieron y otros 32 resultaron heridos, según un balance preliminar de los ataques terroristas lanzados por la agresión conjunta estadounidense-saudí, que tuvieron como objetivo varios cuarteles generales oficiales de las Fuerzas de Movilización Popular en varias provincias iraquíes».

El Ministerio de Defensa saudí anunció que las fuerzas armadas saudíes, en coordinación con el Comando Central de EEUU, «lanzaron ataques específicos contra objetivos pertenecientes a milicias ubicadas en territorio iraquí», justificando esto por su «conexión con los ataques dirigidos contra instalaciones petroleras en el Reino».

La Resistencia Islámica en Iraq negó las acusaciones de Riad de atacar su territorio, considerando que las afirmaciones saudíes son «un intento de justificar la incapacidad de responder a los dolorosos ataques yemeníes que alcanzaron su infraestructura en la Provincia Oriental y Riad, por temor a la naturaleza de la próxima respuesta yemení».

Por su parte, el grupo Saraya Auliya al-Dam de Iraq pidió el miércoles al gobierno iraquí que reconsidere los acuerdos firmados recientemente con EEUU y que cancele la visita prevista a Arabia Saudí, subrayando que aún espera una postura oficial del gobierno que esté a la altura de las circunstancias.

Exigen la cancelación de los acuerdos con Washington y la ruptura de relaciones con Riad

Saraya afirmó que «el Estado iraquí no se rija por la lógica de los acuerdos y los intereses cuando se trata de la soberanía de la patria y la dignidad de su pueblo», y exigió al gobierno que cancele los acuerdos firmados con EEUU y la visita prevista a Riad.

También exigió la expulsión inmediata del embajador saudí de Iraq y la ruptura de las relaciones diplomáticas y económicas con Riad.

Las brigadas añadieron que el pueblo iraquí debería exigir que «las armas del gobierno pasen a manos de la resistencia si el gobierno no cumple con su deber».

En un hecho relacionado, el primer ministro iraquí, Ali Faleh al-Zaidi, ordenó la celebración de una reunión de emergencia del Consejo de Seguridad Nacional ante la evolución de la situación de seguridad.

Una fuente gubernamental informó a Al-Mayadeen que Al-Zaidi pospuso su visita prevista a Arabia Saudí tras la agresión sufrida por el país.

Fuente: Diversas