Pekín anunció el viernes su oposición a los nuevos aranceles estadounidenses impuestos por Washington a China y otros 59 países.
«Nos oponemos a toda forma de medidas arancelarias unilaterales», declaró el portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores chino, Lin Jian, en una rueda de prensa, advirtiendo sobre guerras arancelarias y comerciales que «no benefician a nadie».
Esto se produce después de que EEUU anunciara el jueves nuevos aranceles a 60 socios comerciales, debido a la preocupación por el «trabajo forzoso», que oscilan entre el 10% y el 12,5% y afectan a importantes economías como China, India y la Unión Europea.
Estos aranceles sustituyen a los impuestos por el presidente Donald Trump a principios de este año, que ya han expirado.
Condena de la decisión
El gobierno japonés expresó su «pesar por esta medida», según el portavoz gubernamental Minoru Kihara.
El ministro de Comercio australiano, Don Farrell, calificó los nuevos aranceles estadounidenses de «injustificados e incompatibles con el acuerdo de libre comercio que hemos firmado, y deberían ser anulados».
Por su parte, el primer ministro de Nueva Zelanda, Christopher Luxemburgo, condenó las acusaciones estadounidenses, calificándolas de «decepcionantes» y afirmando que EEUU no había aportado «pruebas sustanciales que respaldaran las alegaciones de trabajo forzoso».
