El presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, anunció este miércoles una nueva etapa del Plan Brasil Soberano para apoyar a empresas afectadas por los aranceles adicionales del 25 por ciento impuestos por EEUU.
El denominado Brasil Soberano 3, con 18.500 millones de reales (unos 3.300 millones de dólares), contempla nuevas líneas de financiamiento destinadas a preservar la actividad productiva, el empleo y las exportaciones de sectores perjudicados por las tarifas estadounidenses, que entraron en vigor este miércoles.
Del monto total, 13.500 millones de reales provendrán del Tesoro Nacional y otros cinco mil millones serán aportados por el Banco Nacional de Desarrollo Económico y Social (BNDES), según informó el Gobierno.
Los recursos podrán utilizarse para capital de trabajo, adquisición de maquinaria y equipos, inversiones productivas, innovación tecnológica, adecuación de productos y procesos a exigencias internacionales, así como para la apertura de nuevos mercados externos.
Durante una ceremonia en el Palacio de Planalto para lanzar el plan, Lula afirmó que Brasil continuará apostando por el diálogo con Washington, aunque rechazó lo que calificó de argumentos infundados para justificar las restricciones comerciales.
«Nadie va a vencer a Brasil mintiendo», declaró el mandatario, al insistir en que su Gobierno presentó propuestas y mantuvo abiertos los canales de negociación con las autoridades estadounidenses.
El gobernante sostuvo que la disposición al diálogo no implica aceptar decisiones unilaterales que afecten a los trabajadores y al aparato productivo nacional, y reiteró que el país seguirá buscando nuevos socios comerciales y mercados para sus exportaciones.
“Vamos a ganar porque somos perseverantes, tenemos la razón y no hacemos bravuconadas», declaró Lula, al recordar que, en realidad, Brasil compra más a EEUU de lo que le vende.
Datos citados por medios locales de prensa indican que, en los últimos 15 años, EEUU ha acumulado un superávit de 424.500 millones de dólares en el intercambio de bienes y servicios entre ambos países.
Lula comparó la diplomacia comercial con el trabajo de quien lleva sus productos a una feria, los vende y regresa a casa con los recursos necesarios para mantener su negocio.
Afirmó que la prioridad es garantizar que las empresas y los trabajadores brasileños no dependan de las decisiones de un solo gobierno.
En el mismo acto, el presidente sancionó la ley que convirtió en norma permanente la medida provisional que creó el Plan Brasil Soberano.
Durante la tramitación parlamentaria, la iniciativa amplió el universo de beneficiarios e incorporó a exportadores de los sectores agrícola, pecuario, forestal, pesquero, acuícola y minero, además de cooperativas y asociaciones vinculadas a esas actividades.
Fuente: Prensa Latina
