El miércoles se celebró en Teherán, la capital iraní, un multitudinario cortejo fúnebre en honor a los mártires que murieron a manos de los alborotadores. La gran afluencia de público a este funeral se produjo tras las multitudinarias manifestaciones que tuvieron lugar anteayer en varias ciudades iraníes, en las que millones de iraníes manifestaron su apoyo a los líderes y su rechazo a la violencia y los disturbios orquestados por EEUU e “Israel”.
Esta procesión fúnebre se considera la más numerosa en cuanto al número de mártires que se ha celebrado en la capital iraní, ya que se prevé enterrar hoy a unos 300 mártires en Teherán.
La procesión fúnebre partió frente a la Universidad de Teherán, en dirección a la intersección de Vali-e-Asr, con una gran cantidad de personas y delegaciones participando en la ceremonia, en un mensaje que confirma la cohesión y la unidad nacional, y se une a la postura del gobierno de la República Islámica.
Los iraníes izaron banderas iraníes y el lema «Muerte a los traidores» durante la procesión fúnebre, subrayando que «la escena de hoy encarna la fortaleza y solidez del frente interno iraní, que refleja un mensaje nacional unificado frente a las amenazas».
El país sufrió durante algunos días disturbios armados y sabotajes en varias zonas, que han provocado la muerte de varios iraníes y la destrucción de bienes e infraestructuras públicas.
Irán reveló que los elementos del sabotaje estaban vinculados a entidades terroristas o grupos separatistas que sirven a los intereses del Mossad y de EEUU.
Fuente: Diversas
