El ministro de guerrra israelí, Yisrael Katz, afirmó que el ejército israelí no cesará sus operaciones militares en el sur del Líbano, alegando que Israel ha recibido autorización de Estados Unidos para atacar Beirut si Hezbolá lanza cohetes contra los asentamientos israelíes del norte.
Katz declaró que la «Declaración de Principios» anunciada ayer en Washington entre los gobiernos israelí y libanés incluye «el objetivo de desarmar a Hezbolá en todo el Líbano, además de expulsar a sus miembros de la zona al sur del río Litani y establecer una zona desmilitarizada».
Katz afirmó que las fuerzas de ocupación continuarían sus operaciones militares en esta etapa, señalando que las fuerzas enemigas permanecerían en la «zona de seguridad hasta la línea amarilla, incluyendo el área del Castillo de Beaufort, e impedirían el regreso de los residentes», mientras seguían atacando lo que denominó «infraestructura terrorista». Añadió que esto «refleja la realidad que hemos creado en el Líbano hasta ahora».
Asimismo, declaró que el Líbano y su entidad acordaron en las negociaciones de Washington «otorgar a Israel libertad de acción, con apoyo estadounidense, para atacar Beirut en respuesta a cualquier ataque dirigido contra ciudades y territorio israelíes».
Katz también afirmó que las fuerzas de ocupación «no se retirarán del sur del Líbano, incluyendo el Castillo de Beaufort», y agregó que «los libaneses no regresarán al sur y continuaremos nuestras operaciones para destruir la infraestructura».
Por su parte, el ministro de Seguridad Nacional sionista, Itamar Ben-Gvir, criticó duramente los acuerdos de alto el fuego con el Líbano, calificándolos de «grave error» y «meras ilusiones de asesores que presionan al primer ministro para que tome decisiones equivocadas».
Ben-Gvir afirmó haber sido informado de estas intenciones durante una reunión a puerta cerrada en el despacho del primer ministro Benjamin Netanyahu, y exigió una reunión de gabinete y una votación sobre el alto el fuego, considerando la medida un «grave error».
Ben-Gvir argumentó que Netanyahu debería rechazar la presión estadounidense, afirmando que debería haber informado al presidente Donald Trump que «Israel es un Estado soberano e independiente, y no puede aceptar el fortalecimiento de una organización terrorista ni su presencia en sus fronteras».
Añadió: «En realidad, Hezbolá solo se fortalecerá, y en lugar de derrotarlo, Israel está aceptando su presencia. Hezbolá no se retirará de la zona al sur del río Litani, y el ejército libanés no tiene medios para obligarlo a hacerlo».
Fuente: Agencias (traducido por el sitio de Al Manar en español)
