El presidente libanés, Joseph Aoun, afirmó el lunes, durante las celebraciones del Día de la Liberación (25 de mayo), que el Líbano no aceptará la realidad de la ocupación ni transigirá con ella, enfatizando que el camino hacia la retirada israelí completa seguirá siendo «una exigencia nacional constante e innegociable».
Aoun indicó que la conmemoración del Día de la Liberación se produce este año en un momento en que el Líbano «se doblega bajo el peso de una dolorosa realidad», porque «la agresión israelí no ha cesado, y pueblos queridos del sur siguen sufriendo bajo el peso de una ocupación renovada, en flagrante violación de todas las resoluciones internacionales, en primer lugar la Resolución 1701».
“Un día por la dignidad nacional unida”
Añadió que el 25 de mayo de 2000, “el Sur escribió una epopeya sin precedentes cuando la ocupación israelí se retiró gracias a la resiliencia de los hijos de esta tierra y sus sacrificios, convirtiendo el 25 de mayo en un día por la dignidad nacional unida”.
Aoun afirmó que el Estado está trabajando para lograr una retirada israelí completa mediante la vía de la negociación, que, según dijo, «no será ni una concesión ni una rendición, sino más bien una confirmación del derecho exclusivo del Líbano a proteger su territorio, su soberanía y a ejercer su autoridad a través de su ejército y sus fuerzas de seguridad legítimas».
Añadió que esta retirada también sería posible gracias a «la solidaridad del pueblo y su apoyo al Estado, que ha tomado decisiones cruciales al respecto, expresando una voluntad nacional de suma importancia para restaurar la plena soberanía».
En cuanto al ejército libanés, afirmó que seguirá siendo «el único garante de la seguridad nacional y la integridad territorial».
Fuente: Agencias (traducido por el sitio de Al Manar en español)
