miércoles, 15/04/2026   
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El bloqueo de Ormuz de Trump: La crónica de un fracaso anunciado

Lancha rápida iraní junto a petrolero

Las declaraciones del presidente estadounidense Donald Trump sobre el establecimiento de un bloqueo de puertos iraníes son solo un reflejo de su impotencia tras el fracaso de su agresión militar contra Irán, señalan destacados medios internacionales. Esta medida ser volverá en contra de EEUU y dañará los mercados energéticos y bursátiles.

Informes de prensa y centros de investigación internacionales coinciden en que la administración estadounidense ha agotado sus opciones para enfrentar a Irán, dado que sus acciones militares no han logrado su objetivo estratégico de someter a Teherán.

Trump ha amenazado con una represalia masiva contra Irán si no abre el estrecho de Ormuz, la vía marítima crucial por donde transita el 20% del crudo mundial. El domingo, Trump volvió a subir la apuesta, anunciando que la Armada estadounidense bloquearía el estrecho.

Hasta ahora, las amenazas extremas de Trump contra Irán no han surtido efecto y esto podría acarrear graves consecuencias económicas para los consumidores estadounidenses, que se vienen a sumar a las provocadas por la guerra.

Según la CNN, Irán está siguiendo el modelo de China. La primavera pasada, Trump elevó los aranceles a China a tal nivel que creó un embargo virtual a los productos chinos en EEUU. China respondió restringiendo las exportaciones de minerales de tierras raras, esenciales para una amplia gama de productos electrónicos, lo que amenaza a las empresas, los consumidores e incluso al ejército estadounidenses.

Trump cedió y redujo drásticamente los aranceles a cambio de la promesa de China de reabrir el comercio de tierras raras. Sin embargo, China nunca cedió, aferrándose a su baza, a pesar de las repetidas amenazas de Trump de volver a aumentar los aranceles, un poder que la Corte Suprema limitó recientemente.

Irán, de manera similar, considera el control del estrecho de Ormuz como una herramienta de presión fundamental que tiene sobre EEUU para detener una guerra existencial. “Disfruten del precio actual de la gasolina”, escribió Mohammad Bagher Ghalibaf, presidente del Parlamento iraní, en una publicación en X. “Con lo que se denomina un “bloqueo”, pronto echarán de menos la gasolina a 4 o 5 dólares”.

De hecho, durante la reciente guerra, las exportaciones de crudo iraníes jugaron un papel para mantener los precios del petróleo bajo control al aportar una oferta necesaria al mercado global. Esas ventas de crudo iraní, de aproximadamente 2 millones de barriles diarios, también mantuvieron los precios del petróleo bajo control al aportar la oferta tan necesaria al mercado global.

La respuesta del mercado a la amenaza de bloqueo de Trump fue instantánea: los futuros del petróleo Brent, la referencia internacional, subieron un 8% el domingo por la noche hasta los 103 dólares por barril, y el bloqueo de Trump podría elevar los precios otros 10 dólares, acercándolos a sus máximos recientes, según Jay Hatfield, director ejecutivo de Infrastructure Capital Advisors. Los estadounidenses deberían prepararse para pagar aún más como consecuencia. En parte debido al aumento del precio del combustible, el hogar estadounidense promedio gasta 233 dólares más al mes en los mismos bienes y servicios que hace un año, según los análisis de Moody’s, citados por la CNN.

Los precios de la gasolina en EEUU habían comenzado a bajar ligeramente, pero se recuperarán debido al bloqueo de Trump, según Joe Brusuelas, economista jefe para EEUU de RSM. Lo mismo ocurrirá con el diésel y el combustible para aviones, afirmó, y el bloqueo provocará que los inversores se deshagan de sus bonos del Tesoro de EEUU, lo que elevará aún más los rendimientos y amenaza con aumentar las tasas hipotecarias y el costo de los préstamos para millones de estadounidenses. Las expectativas de inflación seguirán aumentando.

En este contexto, el diario británico Financial Times afirmó que el presidente estadounidense Donald Trump intenta, mediante el bloqueo del estrecho de Ormuz, imponer el modelo venezolano a Irán, señalando que esto demuestra claramente la magnitud de la frustración de Trump y su sensación de haberse quedado sin opciones.

El diario advirtió que el cierre del estrecho provocaría un aumento aún mayor de los precios del petróleo, lo que ejercería una creciente presión internacional sobre la administración estadounidense.

Esta situación podría empeorar mucho más con dos factores. En primer lugar, Irán podría bloquear todos los puertos del Golfo Pérsico disparando los precios del petróleo y gas aún más. En este sentido, el comandante del Cuartel General Central de Jatam al-Anbiya en Irán, el general de división Ali Abdollahi, confirmó el 15 de abril que «las fuerzas armadas iraníes no permitirán la continuación de ningún tipo de exportación o importación en la región del Golfo Pérsico, el Mar de Omán y el Mar Rojo» si continúa el bloqueo estadounidense a los puertos iraníes. Abdollahi recalcó que Irán tomará medidas firmes y contundentes para defender sus intereses nacionales y su soberanía.

En segundo lugar, los yemeníes, aliados de Irán, ya han advertido que podrían cerrar el Estrecho de Bab el-Mandeb, por el que pasa una gran parte del comercio internacional, bloquendo el paso hacia el canal de Suez. El efecto del cierre simultáneo de los dos estrechos, el de Ormuz y el de Bab el-Mandeb, sería otro golpe demoledor para la estabilidad energética mundial y provocaría una escalada incontenible de los precios.

Por su parte, la revista estadounidense Foreign Affairs subrayó que la guerra demostró la incapacidad de EEUU para someter a Irán por la fuerza, e instó a Washington a alcanzar un acuerdo efectivo mediante negociaciones.

En el ámbito diplomático, la Associated Press citó a funcionarios pakistaníes que sugirieron que una segunda ronda de conversaciones entre Washington y Teherán se celebraría en Islamabad en los próximos días, enfatizando que la primera ronda formaba parte de un proceso diplomático continuo y no de un esfuerzo aislado.

La insistencia del gobierno estadounidense, y de Trump en particular, en mantener este bloqueo marítimo en Ormuz no refleja una creencia en el éxito, sino más bien un intento de evitar admitir el fracaso. Esto significa que las opciones extremas, como una intervención terrestre o el regreso a una guerra de alta intensidad están actualmente descartadas; de lo contrario, Trump no habría recurrido a una opción que corre el riesgo de perjudicar más a su propio país que a Irán. Con el tiempo, el equilibrio de poder se inclina a favor de Irán, mientras que las pérdidas estadounidenses aumentan y su margen de maniobra se reduce.