Un alto comandante del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (CGRI) afirma que el régimen israelí debe aceptar las nuevas realidades en Oriente Medio, entre las que se incluye el creciente dominio de las fuerzas de la resistencia en la región.
El general de brigada Esmail Qaani, comandante de la Fuerza Quds del CGRI, declaró el lunes que el aumento de los ataques contra el régimen israelí por parte del grupo de resistencia libanés Hezbolá y el movimiento yemení Ansarulá han frustrado las aspiraciones del primer ministro israelí, Benyamín Netanyahu, de ampliar el «cinturón de seguridad» del régimen.
Hezbolá ha estado lanzando ataques contra “Israel” desde los primeros días de la agresión estadounidense-israelí contra Irán a finales de febrero.
Ansarulá anunció durante el fin de semana que se había sumado a la lucha llevando a cabo ataques con misiles en zonas del sur de los territorios ocupados por “Israel”.
“A Netanyahu le hubiera gustado ver la expansión del proyecto del cinturón de seguridad en la región, pero el fuego inteligente y valiente de nuestros hermanos de Hezbolá en el norte y de Ansarulá en el sur ha dejado al descubierto las falsas promesas del régimen a sus colonos”, declaró Qaani en una publicación en redes sociales.
El general afirmó que los ataques coordinados de Irán, Hezbolá y Ansarulá contra objetivos en los territorios ocupados por “Israel” son precisamente lo que buscaban los comandantes mártires de la resistencia.
“Solo existe una sala de guerra unificada para el frente de la resistencia. Acostúmbrense al nuevo orden de la región”, expresó en la publicación en persa.
Los expertos señalan que la lucha de Hezbolá en apoyo de Irán ha ejercido una enorme presión sobre el régimen israelí en un momento en que este se enfrenta a un aluvión de misiles y drones lanzados desde Irán.
Se dice que la contribución de Ansarulá, especialmente si se extiende al Mar Rojo y al Golfo de Adén para restringir el tráfico marítimo en esas vías, provocaría un mayor aumento en los precios internacionales de la energía y las materias primas.
Irán ya ha impuesto restricciones al tránsito por el Estrecho de Ormuz, causando una importante interrupción en el flujo de energía hacia Asia y el resto del mundo.
Fuente: Medios iraníes
