Comenzó la procesión fúnebre por las víctimas del mortal ataque contra una escuela primaria en la provincia de Hormozgan, al sur de Irán, durante la última agresión israelí-estadounidense contra la República Islámica. Las familias se reunieron para despedir a los niños fallecidos.
El martes por la mañana, los dolientes llenaron las calles con pequeños ataúdes y fotografías de las jóvenes víctimas, fallecidas como consecuencia de la atrocidad perpetrada contra la escuela Shajareh Tayyebeh en Minab, mientras los llantos y las oraciones resonaban por toda la ciudad.
La ceremonia tuvo lugar tres días después del ataque terrorista estadounidense-israelí que devastó las instalaciones, dejando 165 niñas muertas y casi 100 heridas.
Tras la tragedia, el fiscal de Minab confirmó la magnitud de las víctimas, denunciando el ataque como «criminal» y «salvaje».
«Entre los mártires también se encuentran personal educativo y padres de los alumnos», señaló entonces.
El edificio, completamente civil y de dos plantas, albergaba una escuela para niños en la planta baja y una escuela para niñas en el primer piso.
El presidente del Tribunal Supremo de la provincia de Hormozgan, Mojtaba Qahremani, declaró el martes que, hasta el momento, se han identificado los cuerpos de 140 mártires de la escuela y se han emitido permisos de entierro para ellos.
Añadió que aún no se ha confirmado la identidad de 25 cuerpos.
Debido a la intensidad de la explosión, algunos de estos cuerpos no pudieron identificarse mediante métodos convencionales y requieren pruebas de ADN, añadió.
Se han descubierto, incautado y recogido los restos de los misiles del enemigo en el lugar del crimen, y en base a ello, el caso se está investigando ante organismos judiciales nacionales e internacionales, añadió.
Inmediatamente después, una densa humareda se elevó de los escombros mientras estos se dispersaban por las carreteras cercanas.
Familias consternadas acudieron al lugar mientras los equipos de emergencia buscaban entre los escombros. El presidente Masud Pezeshkian expresó sus condolencias por la desgarradora tragedia tras el traicionero ataque, que ha conmovido a todos los iraníes y al pueblo libre. Añadió que este acto inhumano y brutal es otra página oscura en el interminable historial de crímenes de los agresores contra esta tierra, que jamás se borrarán de la memoria histórica de los iraníes.
Fuente: Diversas
