El nombre «Imad Mughniyeh» representa más que un simple comandante militar; encarna toda una era en la historia del conflicto en Oriente Medio. Perseguido por 42 agencias de inteligencia internacionales durante más de dos décadas, transformó a un grupo de devotos combatientes en una fuerza militar que aterrorizó a un ejército que antes se consideraba «invencible».
Hajj Radwan no fue simplemente un planificador operativo; fue ingeniero estratégico, teórico de la seguridad, líder espiritual y un padre compasivo. Vivió una vida multifacética, cuyos detalles permanecen envueltos en secreto incluso después de su martirio.
Este completo perfil explora su singular trayectoria, que comenzó en un humilde barrio de los suburbios del sur de Beirut y culminó con la transformación de toda la región.
Imad Fayez Mughniyeh nació el 25 de enero de 1962 en Chiyah, ubicada en la zona norte de los suburbios del sur de Beirut. Su familia es originaria de la aldea de Teir Debba, una de las ciudades de Yabal Amel, un centro históricamente reconocido de eruditos chiítas y combatientes de la resistencia.
Se crio en una familia religiosa y conservadora. Su padre, Hajj Fayez Mughniyeh, y su madre, Amina Salameh (Umm Imad), quien más tarde se ganaría el título de «Madre de la Resistencia», inculcaron en él, en sus dos hermanos mártires (Yihad y Fouad) y en sus hermanas el amor por la religión y el compromiso con las causas de la nación. El entorno que lo rodeaba era inusual; la comunidad chií del Líbano sufría dificultades económicas y marginación política, lo que fomentó en él una temprana conciencia de la injusticia y la necesidad de afrontarla.
Otro factor que contribuyó a la formación de este líder fue la intervención divina, que lo protegió y cuidó desde su nacimiento hasta su martirio. La intervención divina protegió al pequeño Imad, que aún no había cumplido dos meses. Su madre relata que cuando tenía tan solo 40 días, la familia sufrió un terrible accidente automovilístico en la zona de Masayleh. El coche en el que viajaban se salió de la carretera debido a un reventón de una llanta, y momentos después de salir, el vehículo estalló en llamas.
Su abuelo «el conocedor» consideró que la supervivencia de la familia se debió a la bendición de este bebé, diciendo: «El decreto de Dios en este día es que este niño siga vivo para que grandes cosas sucedan a través de él en el futuro».
La invasión israelí del Líbano en 1982 marcó el momento en que, en una década, el joven prometedor se transformó en el líder eficaz que la historia esperaba. Mientras los ejércitos árabes y las facciones palestinas se retiraban, Hajj Imad vio en esta derrota la oportunidad de surgimiento de una resistencia genuina y auténtica.
Hajj Amad Mughniyeh no se limitó a la defensa, sino que pasó a una ofensiva cualitativa que cambió las reglas de combate y redefinió la guerra asimétrica.
Tras una vida llena de yihad y victorias, el 12 de febrero de 2008, Hajj Radwan Mughniyeh fue martirizado en un atentado con coche bomba en el barrio de Kfar Souseh, en Damasco, en una compleja operación en la que participaron el Mossad israelí y la CIA.
El martirio de Hajj Radwan no fue el final, sino el comienzo de una nueva etapa.
Fuente: Centro de Investigación y Desarrollo de la Unión
